Advertisement
mrlogo.jpg
BAIGORRIA MI PAIS

*Por Raúl Pelado Hernandez

 

Hay quienes afirman que el ejército que mandaba Urquiza en 1852 tomó contacto con la provincia de Santa Fe en El Espinillo. Ese hecho así planteado, esta totalmente desmentido por Urquiza y Sarmiento actores presenciales de los mismos. Ese ejército se dirigió de Diamante a Coronda, según consta en escritos y gráficos de la época. Sin ir mar lejos, en el Palacio San José existe un mapa en una vitrina pública donde muestra el derrotero de dicho ejército, cruzan desde Punta Gorda (Diamante) a Coronda.

 

Lo que hoy conocemos como bajada El Espinillo no existía y en cuanto a la bajada que supo haber en la calle hoy Formosa era precaria e impracticable para cualquier ejército numeroso.

 

Coronda ofrecía mejores playas y un lugar sin barracas, apto para el cruce del río en forma directa desde Diamante. Ese ejército vivaqueó en campos del Espinillo antes de entrar en el Rosario.

 

Domingo F. Sarmiento; si desembarcó junto con la imprenta del vapor “blanco”, de origen brasileño, según escribe en las barrancas del Espinillo “Puerto intermedio entre San Lorenzo y el Rosario, dice Sarmiento en su libro El Ejército Grande.

 

Este conglomerado humano, formó un ejército de llanura triunfante luego en la batalla de Caseros, contra el ejército de la provincia de Buenos Aires, al mando de Juan Manuel de Rosas.

 

Para cualquier ejército de llanura el cruce de un cause tan importante como el Paraná significa un hecho dramático. Y para el ejército que mandaba Urquiza lo fue, perdiendo hombres en el cruce.

 

La acumulación de sedimentos fue tan grande que hace unos veinte mil años el Macizo de Brasilia se quebró, y por esa quebradura correría el complejo hídrico del Paraná, inclusive sus llanuras aluvionales que forman un delta tan importante como el complejo hídrico que en continuo cambio lo va creando.

 

La quebradura establece barrancas en diferentes márgenes del Río. Si sumamos las transgresiones y regresiones marinas, nos damos cuenta que en el espacio físico en que hoy se encuentra asentado nuestro pueblo, cuenta con muchos niveles diferentes.. La quebradura ocurrida en el Macizo de Brasilia significa que la tierra es mas alta a orillas del río que en los espacios inmediatos, impidiendo el escurrimiento de las aguas de lluvia, formando una larga cadena de lagunas en localidades como San Lorenzo, Fray Luis Beltrán, Capitán Bermúdez y la nuestra.

 

Esos terrenos nunca fueron rellenados, y las inmobiliarias los vendieron sabiendo que eran bajos postergando y delegando el problema a la Administración Publica de obras de desagües grandes y costosas. .Hoy calle Arenales o barrios como San Miguel etcétera, permanecen bajos, en los cuales las aguas de lluvia demoran en escurrir, produciendo inundaciones que si bien en algunos lugares son cortas entrañan todo el daño que ellas acarrean.

 

Hay lugares bajos que actúan como nudos o mártires del resto del Pueblo, el pavimento lo desmejora al impedir que las aguas escapen hacia las napas y en la búsqueda de lugares bajos no irán al Río, reclamara su lugar y permanecerá como agua estancada.

 

El zanjeo común no sirve en días de lluvia, porque los metros a salvar son muchos, transformándolas de ser útiles, en peligrosas para los vecinos, por su profundidad. Bueno, permanecerán como depósito de aguas estancadas tan grandes que puedan reemplazar a las lagunas y se limpiaran con las próximas inundaciones.

 

Nuestro intendente, poniendo cara de yo no fui le echara la culpa a otro y listo.

 
América Latina en Malvinas

Por José Steinsleger

 

En la primera mitad del siglo XIX, el Banco de Inglaterra (fundado por el pirata William Paterson) respaldó al imperio esclavista de Brasil, urdió la balcanización de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y junto con Washington conspiró contra la Federación Morazánica y la Gran Colombia bolivariana. Y en la segunda mitad, financió la guerra de la Triple Alianza contra Paraguay, y el militarismo chileno que en la del Pacífico despojó a Perú de territorios sureños y dejó a Bolivia sin mar. Minimizando el colonialismo en el Caribe, Asia, África y Medio Oriente, los cipayos leen la historia de Inglaterra como dechado de "civilización" versus "barbarie", cuando no ha sido más que fábrica de historiadores sicofantes y pensadores que abominan “… todo lo que no es inglés y pensando que los demás pueblos sólo pueden ser felices si adquieren sus instituciones, las costumbres, las maneras que a ellos los hacen felices…” (Eça de Queirós, 1882). V.gr.: luego de la derrota militar en las islas Malvinas (1982), el historiador Jorge Abelardo Ramos recordó las palabras burlonas de Margaret Thatcher al decir que “… habría sido la lucha de la ‘democracia inglesa’ contra la ‘dictadura argentina’”. Lo irónico, concluye Ramos, no radicaba tanto en la proverbial hipocresía británica, sino en la de ciertos intelectuales y políticos que, a raíz del infausto desenlace bélico, descubrieron el terrorismo de Estado que venían solapando desde 1976, y mucho más letal que el patético gobierno constitucional de "Isabel" Perón. Hace unos días, ajustado a esa política de difamación y arrogancia imperial, el premier David Cameron se pasó de tragos. Frente a la solidaria decisión de los países del Mercosur de no permitir que buques con bandera de las llamadas "Falklands" atraquen en puertos de la subregión, sostuvo que el reclamo argentino sobre el archipiélago del Atlántico sur era “mucho más que ‘colonialismo’ (sic), porque esa gente –los kelpers, habitantes de las Malvinas– quiere seguir siendo británica…” Cameron se sirvió otro trago y, a continuación, leer para creer: ¡invocó el "derecho de los pueblos a la autodeterminación"! Deferencia que Su Majestad le negó al pueblo de Hong Kong, cuando la ex colonia británica pasó, finalmente, a manos de China popular (1997). El vicepresidente argentino, Amado Boudou, calificó las declaraciones del inglés como “un exabrupto torpe e ignorante de la realidad histórica… la Argentina nació en su pelea contra el colonialismo”. Por su lado, el canciller Héctor Timerman, de gira por los países de América Central, observó en entrevista con el diario Página 12 de Buenos Aires: “Llama la atención que Gran Bretaña hable de ‘colonialismo’ cuando es un país sinónimo de colonialismo”. Dick Sawle, uno de los miembros de la Asamblea Legislativa de las Malvinas (3 mil habitantes), aseguró que “el Reino Unido ahora mismo no es un país colonialista… Es un error hablar de eventos de hace más de 170 años”. Opinión que a más de unir al Congreso argentino en un solo puño, mereció del dirigente político Pino Solanas la siguiente aclaración: "De los 16 enclaves coloniales que aún subsisten en el mundo, 11 son del Reino Unido". Los ingleses sangran por la herida: en 1833 ocuparon las islas y en 1982 ganaron una batalla. Sin embargo, desde 2003 la política exterior independiente y soberana del gobierno de "los Kirchner" viene ganando la guerra en el campo de la diplomacia, las negociaciones que Londres se niega a entablar en el marco del derecho internacional y las resoluciones del Comité de Descolonización de Naciones Unidas. De hecho, Página 12 recuerda que la única estrategia del Foreign Office ha sido la decisión de apelar al poderío militar y al Consejo de Seguridad de la ONU, una vez que no prosperara la maniobra para que la Comunidad Europea reconociera a las islas como "territorio británico de ultramar". Frustración que llevó al general David Richards a elaborar "planes de contingencia", frente a los informes de "inteligencia" recibidos por Cameron, dando cuenta de una eventual "invasión de pescadores para plantar en Malvinas banderas argentinas". Los tiempos han cambiado. La causa anticolonial de Malvinas ya no es un asunto meramente argentino. América Latina cierra filas. En concreto, Chile y Uruguay rechazaron el ingreso de buques con rumbo a las islas, los países de América Central se han solidarizado con Argentina, y el canciller Antonio Patriota, haciendo honor a su nombre, convalidó estas posiciones en el transcurso de una conferencia de prensa sostenida junto con su homólogo británico, William Hage. El Departamento de Estado, inclusive, acaba de reconocer que el diferendo compete al entendimiento bilateral entre Argentina y Gran Bretaña. Las únicas posiciones discordantes fueron las de un par de senadores chilenos (pinochetistas), y la de México. A pesar de haber suscrito en todos los foros internacionales los derechos inalienables de Argentina sobre las Malvinas, la cancillería mexicana no ha dicho una palabra sobre de las bravatas políticas y maniobras militares de la piratería inglesa en las aguas del Atlántico Sur.

 

La Jornada, México

 
<< Primera < Anterior 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Siguiente > Última >>

Resultados 1 - 3 de 91


Comenta desde Facebook

Radio City en Facebook

Radio City en Facebook

 

Envio de SMS

::: SMS Radio City :::
Numero de Celular

Asunto

Mensaje

Tu Nombre o Numero

EL CELULAR DE LA CITY 3416721059

logo.jpg